Una nueva forma de movilidad para conectar la ciudad con el puerto

El sector del transporte representa actualmente más del 20 % de las emisiones mundiales. Es el principal sector emisor en numerosos países desarrollados. El transporte de mercancías con origen o destino en los puertos sigue realizándose principalmente mediante camiones, vehículos muy contaminantes. Esto genera tensiones con el resto de usuarios de la vía pública y atascos considerables. Además, los puertos suelen ser zonas de difícil acceso para sus trabajadores mediante medios distintos del turismo particular. Como respuesta a ello, en los últimos años se han multiplicado las propuestas en torno a la movilidad sostenible y la multimodalidad. El desarrollo de la multimodalidad puede permitir reducir significativamente las emisiones contaminantes y la congestión en los puertos y las zonas urbanas.

En la actualidad, las soluciones multimodales se están implantando de forma masiva en las zonas urbanas —servicios de movilidad compartida, mejora del transporte público, coches, bicicletas y patinetes eléctricos, carriles bici—, y también podrían aplicarse a las actividades portuarias, al igual que la habilitación de vías ferroviarias y fluviales para el transporte de mercancías. Se trata de avances importantes hacia una movilidad más sostenible. Las ciudades y los puertos disponen de nuevas herramientas tecnológicas: la transmisión de datos en tiempo real puede contribuir a una coordinación y una planificación más eficaces del tráfico, reduciendo así la congestión y las emisiones.

Vínculo con los ODS de las Naciones Unidas

09 - Industrie, innovation et infrastructure
11 - Villes et communautés durables

Les objectifs de cet engagement

Con el fin de mejorar la movilidad en la ciudad portuaria y combatir la congestión urbana, la AIVP establece cuatro prioridades de actuación:

El desarrollo de una movilidad sostenible, multimodal y colaborativa, especialmente para los desplazamientos entre el domicilio y el lugar de trabajo.

Los trabajadores portuarios generan flujos de desplazamientos considerables, concentrados en franjas horarias específicas relacionadas con los turnos de trabajo. Fomentar el uso compartido del coche, desarrollar carriles bici seguros entre los barrios residenciales y las zonas portuarias, poner en marcha autobuses colectivos o servicios de movilidad compartida: todas estas son soluciones que reducen la dependencia del coche particular y mejoran la calidad del aire en los barrios ribereños. Esta movilidad sostenible beneficia tanto a los trabajadores del puerto como a los residentes de los barrios por los que discurre, reforzando así el vínculo entre la ciudad y su puerto.

Ejemplo — Puerto de Los Ángeles — Ventana a la zona ribereña de Wilmington (Los Ángeles, Estados Unidos)
Vías multiuso para peatones y ciclistas con infraestructuras que cumplen íntegramente con las normas de la ADA (Ley de Estadounidenses con Discapacidades) para garantizar la accesibilidad universal, en una comunidad en la que el 44 % de la población vive por debajo del umbral de la pobreza y que, hasta entonces, carecía de acceso a su paseo marítimo.

 

El desarrollo de soluciones sin emisiones de carbono para la logística urbana, dando prioridad al uso de las vías navegables.

La masificación de los flujos de mercancías mediante modos de transporte colectivos y con bajas emisiones de carbono —ferrocarril, transporte fluvial y transporte marítimo de corta distancia— es una de las claves para la descarbonización de la logística portuaria. Esto supone inversiones en infraestructuras intermodales (estaciones de clasificación, muelles fluviales, plataformas de transbordo), pero también incentivos económicos y normativos que hagan que estos modos de transporte sean competitivos frente al camión en distancias cortas y medias. Los territorios que integran ciudad y puerto tienen un papel decisivo que desempeñar en la creación de condiciones favorables para este cambio modal.

Ejemplo — Reurbanización del puerto de Javel Bas 🏅 Mención especial (París, Francia)
El abastecimiento de los almacenes de materiales de construcción y de la planta de hormigón se realiza exclusivamente por vía fluvial. Resultado: decenas de camiones menos cada día en las calles del distrito XV, una reducción significativa de las emisiones de CO₂ y la demostración de que un puerto industrial urbano puede coexistir con un barrio residencial densamente poblado.

 

El uso del transporte de mercancías por vía fluvial, ferroviaria o cualquier otro modo de transporte que no utilice combustibles fósiles dentro del territorio de Ville-Port.

La masificación de los flujos de mercancías mediante modos de transporte colectivos y con bajas emisiones de carbono —ferrocarril, transporte fluvial y transporte marítimo de corta distancia— es una de las claves para la descarbonización de la logística portuaria. Esto supone inversiones en infraestructuras intermodales (estaciones de clasificación, muelles fluviales, plataformas de transbordo), pero también incentivos económicos y normativos que hagan que estos modos de transporte sean competitivos frente al camión en distancias cortas y medias. Los territorios que integran ciudad y puerto tienen un papel determinante que desempeñar en la creación de condiciones favorables para este cambio modal.

Ejemplo: HLU is HOPE (Lyon, Francia)
El «Hôtel de Logistique Urbaine» se abastecerá, a largo plazo, por carretera, por ferrocarril y por vía navegable, con un servicio de lanzadera fluvial hacia el centro de Lyon que se encargará de las entregas a la ida y de la recogida de residuos a la vuelta: un modelo integrado de logística multimodal descarbonizada en el corazón de una metrópoli.

 

La reducción, por todos los medios disponibles, de las consecuencias negativas de los picos de actividad portuaria en el territorio de la Ciudad-Puerto.

Los puertos generan picos de actividad muy intensos cuando llegan simultáneamente varios buques, durante los periodos de máxima actividad comercial o en las rotaciones de los transbordadores a horas fijas. Estos picos provocan oleadas de tráfico denso que pueden saturar las vías urbanas adyacentes y deteriorar significativamente la calidad de vida de los vecinos. Existen soluciones: escalonamiento de los horarios de entrega, gestión inteligente del tráfico portuario en tiempo real, coordinación con los responsables de la red viaria y creación de zonas logísticas de amortiguación. La tecnología digital ofrece hoy en día herramientas de planificación y coordinación especialmente eficaces para suavizar estos picos.

Ejemplo — Paseo del Bajo (Buenos Aires, Argentina)
La transformación de una autopista en un túnel subterráneo ha separado el tráfico portuario del tráfico urbano, liberando 20 hectáreas de nuevos espacios públicos en superficie y reduciendo significativamente la congestión y la contaminación en el centro histórico de Buenos Aires, al tiempo que ha mejorado la eficiencia logística del puerto en el eje norte-sur.

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