Buenas prácticasFecha de creación : 2 de abril de 2026

Sevilla (España): ¡una terminal de cruceros amovible!

Objetivo 4.5

Establecer una política territorial equilibrada entre usos urbanos y puerto activo, en especial en el frente costero.

Reto(s)

¿Cómo encontrar un buen equilibrio entre las necesidades espaciales portuarias y urbanas?

Buena práctica

En cuanto a la interfaz entre puerto y ciudad, es preciso cumplir ciertas exigencias en materia de zonificación para garantizar la seguridad, disminuir al mínimo el ruido y el polvo, controlar el tráfico y abordar otros aspectos de las actividades portuarias. Muchas veces, dichas exigencias requieren estructuras de construcción rápida o temporales, que se puedan modificar fácilmente según las futuras necesidades urbanas y portuarias. En general, los usos temporales corresponden a una etapa de transición de un proyecto y contemplan desplegar equipamiento urbano “liviano”, por ejemplo, unidades prefabricadas o modulares que se pueden trasladar fácilmente. Las estructuras modulares también pueden ser interesantes para que las terminales de cruceros se puedan adaptar a las necesidades futuras, tal como ocurrió con el Puerto de Sevilla, donde la terminal de cruceros se construyó en 15 días utilizando contenedores antiguos.

Esta buena práctica también cumple el objetivo 8.4 (Apoyar a la sociedad civil en su labor para la protección de la fauna y la flora en el territorio Ciudad Puerto) de la Agenda 2030 de la AIVP.

Caso práctico

Sevilla ha jugado la carta de la flexibilidad total para su nueva terminal de cruceros. En 2013, en vista del aumento constante de la llegada de barcos de cruceros, el Puerto de Sevilla necesitaba una solución rápida. El plan consistió en crear una estructura en el Muelle Las Delicias que se pudiera construir en 15 días, el lapso entre el atraque consecutivo de dos cruceros, pero que también respetara y se fundiera con el centro histórico cercano. La idea de la autoridad portuaria era utilizar contenedores de carga y se encargó el proyecto a Hombre de Piedra y Buró4. Construido en dos etapas, el proyecto probó cómo podía evolucionar. En 2013, se colocaron algunos contenedores. En la segunda etapa de 2016, se instaló el segundo piso y se amplió el área total a 1.096 metros cuadrados. Esta construcción por fase muestra que el edificio puede ser reconfigurado para adaptarse a la evolución del tráfico, pero también puede ser desplazado. Asimismo, funciona también como sede de eventos sociales y culturales para reforzar la relación con la ciudad. 

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