Compromiso 02Leer más
Transición energética y economía circular
Soluciones innovadoras y sostenibles para el sector energético y la industria en los territorios de ciudad y puerto
Soluciones innovadoras y sostenibles para el sector energético y la industria en los territorios de ciudad y puerto
Dar la prioridad a proyectos de economía circular en el marco de nuevas asociaciones entre puerto, ciudad, empresas y sociedad civil y apoyar el desarrollo de actividades portuarias que impulsen los intercambios e/o el reciclaje de materias y energías.
¿Cómo puede el ecosistema de la ciudad puerto colaborar y encontrar sinergias para establecer una economía circular sostenible?
La lucha contra el cambio climático requiere soluciones innovadoras para mejorar el desempeño energético de los puertos y de las ciudades. La ecología industrial es un enfoque de desarrollo basado en la cooperación de los interlocutores sociales y económicos, y la mutualización de los recursos. Este enfoque se inspira en los principios del desarrollo sostenible, cuyo objetivo es luchar contra la contaminación y reducir al mínimo los consumos de recursos y de energía. Los territorios portuarios resultan particularmente aptos para implementar estas nuevas sinergias entre las empresas presentes, pero también con la ciudad. Un planteamiento que se ha puesto en práctica por más de 50 años en Kalundborg, donde el proyecto Simbiosis ha sido un modelo de economía circular.
Esta buena práctica también cumple el objetivo 2.1 (Favorecer el encuentro y la cooperación entre los actores socioeconómicos para vincular más estrechamente sus actividades, buscar posibles formas de sinergias y contribuir a mejorar la gestión de los recursos naturales) de la Agenda 2030 de la AIVP.
Kalundborg Symbiosis es una colaboración entre empresas para compartir el excedente de energía, agua y materiales en forma circular. Si bien la idea se propuso por primera vez en 1961, el intercambio de materiales de desecho comenzó en 1972 en el marco de un acuerdo entre dos empresas. La idea consistía en conectar tuberías para intercambiar el excedente de gas, y las mismas empresas tomaron la iniciativa para desarrollar la red desde un principio. La cercanía de varias industrias se tradujo en la instalación de tuberías para el intercambio de agua y energía. Un factor que contribuyó al desarrollo de la red fue que las empresas no eran competidoras, lo que ayudó a crear confianza mutua. Por lo tanto, la confianza se convirtió en la columna vertebral del crecimiento de la red.
Una auténtica herramienta de apoyo a la toma de decisiones para poner en práctica la Agenda 2030 de la AIVP en su territorio. Únase a la red para acceder a todas las buenas prácticas!
Acceda a los recursos, servicios y contenidos exclusivos reservados para los miembros de la AIVP.