21 julio 2021
Las emisiones del sector marítimo contribuyen de manera considerable al calentamiento global. Como actores clave de la economía del carbono, las ciudades y los puertos deben dar prioridad a las nuevas tecnologías y a las políticas proactivas de reducción de emisiones.
Los puertos pueden desempeñar un papel fundamental en la transición energética mundial centrando sus esfuerzos en el abandono progresivo de los combustibles fósiles (suministro a los almacenes, la flota y las terminales) y en el desarrollo del transporte multimodal hacia el interior del país.
Asimismo, pueden animar al sector del transporte marítimo a comprometerse con la transición energética, suministrando electricidad en muelle y premiando a los buques menos contaminantes.
Como centros neurálgicos de la industria de transformación (siderurgia, metalurgia, petroquímica, química, áridos, etc.), los puertos ofrecen, además, una sólida red de infraestructuras logísticas complementarias (ferrocarril, carretera, vías navegables, transporte marítimo y oleoductos). De este modo, constituyen emplazamientos privilegiados para la puesta en marcha de simbiosis industriales, la ecología industrial y la economía circular.






Con el fin de situar nuestros territorios «Ciudad-Puerto» en el centro de la transición energética y la economía circular, en verdadera simbiosis con las distintas partes interesadas locales, la AIVP establece cuatro prioridades de actuación:
Los territorios portuarios concentran una diversidad excepcional de agentes económicos —industriales, empresas de logística, empresas del sector energético, administraciones públicas, start-ups— que, a menudo, coexisten sin cooperar realmente entre sí. Sin embargo, las sinergias potenciales son considerables: el calor residual de una fábrica reutilizado para calentar edificios vecinos, los residuos de una actividad reciclados como materia prima para otra, o la puesta en común de flotas de vehículos o de infraestructuras energéticas.
La AIVP fomenta la creación de plataformas de diálogo y cooperación entre los distintos actores en los territorios ciudad-puerto, ya que de estos encuentros surgen las simbiosis industriales más eficaces.
Ejemplo — Tangier City Port – GANADOR 2024 (Tánger, Marruecos)
El proyecto integra una planta fotovoltaica de 4 500 m² que produce 1 GWh al año, un sistema de suministro eléctrico en muelle para el puerto deportivo y una unidad de gestión de residuos orientada al reciclaje: una convergencia de actores públicos y privados en torno a objetivos energéticos y medioambientales comunes.
La economía circular aplicada a los territorios portuarios va mucho más allá del simple reciclaje de residuos. Implica replantearse los flujos de materiales y energía a escala de todo el territorio: materiales de construcción reutilizados, aguas de proceso reutilizadas, calor industrial valorizado y envases compartidos.
Las colaboraciones entre el ayuntamiento, el puerto y las empresas constituyen el marco ideal para identificar y poner en práctica estas sinergias, ya que permiten combinar diferentes lógicas y horizontes temporales con una perspectiva de interés general.
Ejemplo: Polo Náutico de Saint Louis (Sète, Francia)
El revestimiento exterior del edificio está realizado con conchas de ostras trituradas procedentes de las granjas ostrícolas locales, lo que transforma un residuo de la industria acuícola en un material de construcción con un gran valor identitario, medioambiental y estético. Un ejemplo notable de economía circular arraigada en el territorio.
La transición hacia una economía con bajas emisiones de carbono de un territorio portuario no puede ser obra exclusiva de una autoridad portuaria que actúe de forma aislada: debe ser compartida, planificada y impulsada colectivamente por el conjunto de los agentes del territorio. Esto supone establecer objetivos cuantificados, hojas de ruta sectoriales y mecanismos comunes de seguimiento y presentación de informes entre el puerto, la ciudad y las empresas.
La producción local de energías renovables —fotovoltaica, eólica marina y energía undimotriz— ofrece a los puertos la oportunidad de transformar su huella energética al tiempo que se crean nuevos sectores económicos.
Ejemplo: HLU is HOPE (Lyon, Francia)
El Hôtel de Logistique Urbaine integra soluciones de cero emisiones —bicicletas eléctricas de carga, vehículos de reparto con bajas emisiones de carbono— y estará conectado con el río mediante un servicio de lanzadera fluvial que se encargará de realizar entregas a la ida y de recoger residuos a la vuelta. Un prototipo de logística descarbonizada de la última milla.
Las renovaciones de las concesiones portuarias representan una oportunidad estratégica para imponer nuevos requisitos medioambientales a los operadores. La inclusión de cláusulas relativas a la producción de energías limpias, al suministro eléctrico en muelle, a la reducción de emisiones y a la gestión responsable de los recursos en los pliegos de condiciones de las concesiones constituye una herramienta poderosa y aún infrautilizada. La AIVP anima a las autoridades portuarias a aprovechar estos momentos decisivos para acelerar la transición energética de sus terminales.
Ejemplo — Del puerto bíblico a líder en innovación (Tel Aviv, Israel)
Paneles solares en los tejados de los almacenes restaurados, boyas de energía undimotriz en los muelles y un aerogenerador: el puerto de Jaffa produce su propia energía renovable en un emplazamiento patrimonial de 4 000 años de antigüedad, lo que demuestra que la transición energética y la conservación del patrimonio son compatibles.

21 julio 2021

14 abril 2021

8 abril 2021
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